Sábado, 21 Julio 2018

En el transcurso de los años las brechas salariales han sido temas de agenda de diversos investigadores y agentes del Estado. Lamentablemente, hasta la fecha dicha brecha cada vez se hace más amplia. Para mayo de 2018, los hombres ganan hasta 23% más que las mujeres. Además, un diario local dio a conocer que de acuerdo con un estudio de Global Research Marketing (GRM), el promedio de la brecha salarial entre hombres y mujeres en el país se ubicaría en 34%. Esta cifra fue presentada en una encuesta que realizó la agencia a 300 personas entre hombres y mujeres.


En Lima Metropolitana la brecha salarial aún es amplia. Según el INEI, por cada sol que gana un hombre, una mujer recibe S/ 0.74. Ante esto, según María José Gómez, directora de Forge Perú explicó que si te vas a las zonas rurales sigue creciendo la desigualdad y las mujeres entre 18 y 24 años de la selva ganan 50% menos que los hombres, y las féminas que tienen más de 55 años ganas 4 veces menos que los hombres.

El diario El País observa que los que niegan la existencia de la brecha salarial de género argumentan que desaparece cuando se amplía la lente del análisis y se llega a empleos similares. Apuntan que si las mujeres ganan menos es porque trabajan menos horas remuneradas, porque sufren más la precariedad, porque realizan tareas peor pagadas o porque tienen menos responsabilidades. Sin embargo, la evidencia científica lo desmonta: una mujer gana cada hora, en promedio, un 13% menos que un hombre en trabajos con “tareas similares”, según un proyecto de investigación de Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), coordinado por José Ignacio Conde-Ruiz, al que ha tenido acceso este diario.

Estas brechas, según especialistas, se analizan desde un punto importante como la educación o inclusive con la cantidad de trabajo efectivo para reconocer las causas de esta.

 

Diferencias por educación

Más sorprendente resulta el desglose de la discriminación salarial por niveles educativos, pues es menor en los extremos, en torno al 11,5%. La mayor distancia (13,5%), en cambio, se sitúa entre quienes han acabado el segundo ciclo de educación secundaria y no han pasado de ahí. La explicación que dan los autores para la gente con menor formación se sitúa en la crisis política y su impacto, que afectó a “sectores masculinizados y con empleos masculinizados como la construcción, pero que estaban bien pagados”.

 

Por otro lado, la cantidad de trabajo efectivo juega un rol importante para entender el porqué de estas brechas.

Menos trabajo, menos sueldo

Según especialistas, el factor más importante en la desigualdad salarial entre hombres y mujeres se encuentra en el hecho de que estas últimas ocupan en mucha mayor proporción puestos a tiempo parcial o se acogen a reducciones de jornada, nada menos que un 24% del total (casi dos millones de mujeres), frente a solo un 8% de los hombres. Este único dato distorsiona cualquier intento de comparar dos conjuntos -la masa salarial femenina y la masculina- que no se parecen en nada: si se compara solo a los trabajadores a tiempo completo, la diferencia se reduce al 11,57%, según reconoce la propia Unión General de Trabajadores (UGT) en un informe de 2015.

Finalmente, el problema de las brechas salariales no es un tema actual, sino que viene acompañándonos año tras año. Es menester, entonces, que de ser así, las leyes se cumplan de manera equitativa tanto para hombres como para mujeres.

Fuente:

El Comercio (1) (2

 El País (3)

Gestión (4

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