Lunes, 22 Julio 2019

La Autoridad del Transporte Urbano inició sus actividades luego del nombramiento de los miembros de su Consejo Directivo. Así, se buscará mejorar el transporte público de Lima y Callao, integrándolos en un mismo sistema. Si bien es un proceso de largo plazo que ameritará varias acciones, sus efectos serán palpables en cuanto a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de nuestra capital. 

 

 

 

El pasado miércoles 19, se publicaron los nombres de los miembros del Consejo Directivo de la Autoridad del Transporte Urbano (ATU), cuya presidencia será asignada a Humberto Valenzuela, ex director general de Transporte Terrestre del Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC). Él y los otros 7 miembros de la institución establecerán directrices para eliminar el caos vial de la ciudad y mejorar la calidad del servicio de transporte público a través de diversas medidas.  Entre ellas está la creación de un sistema integrado de transporte y el establecimiento de un sistema de recaudo único para Lima y Callao.

Asimismo, la ATU deberá elaborar y ejecutar un plan que regule las rutas, de modo que se reduzca la superposición de ellas, que actualmente existe, o que se amplíe las que corresponden a los corredores, el Metropolitano y el tren eléctrico en caso de que la demanda lo requiera. De esta manera, la nueva entidad habrá de ordenar y centralizar las funciones de gestión y fiscalización, incorporando algunas de las que estaban limitadas a las gerencias de transporte de las municipalidades, a Pro Transporte y a la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico. Por consiguiente, las municipalidades de Lima y del Callao no perderán sus competencias en tema de transporte, tal como lo señala María Jara Risco, titular del MTC.

Del mismo modo, la ministra aclaró que la ATU no va a intervenir en la regulación del tránsito, en la ejecución de obras de infraestructura ni en la gestión de los peajes, ya que, ello es competencia de los gobiernos locales. “La ATU se encarga de los servicios habilitados de transporte urbano y de la actividad económica de transportar personas o mercancías”, señaló. No obstante, cabe preguntarse si el orden del tránsito que se busca crear conseguirá atraer inversiones en esta área de la economía. Bajo esa misma línea, el congresista Carlos Bruce indicó que la institución puede ayudar a promover inversiones en nuevas modalidades de transporte en la capital, dado que, con la nueva autoridad, existe un marco normativo más ordenado para elaborar e impulsar proyectos.

Sin embargo, el logro de todos estos objetivos para tener una ciudad ordenada tomará tiempo. Otros países, que establecieron objetivos similares, tuvieron que esperar de 5 a 10 años en promedio para cumplir con ellos y ver sus resultados finales. No obstante, en nuestro contexto, la informalidad y la precariedad del sistema actual de Lima complicarían el proceso de mejora. Alfonso Torres, presidente de Transitemos, señala que podría demorar, por lo menos, 20 años. Ahora bien, dado que se trata de una transformación continua del sistema de transporte, los primeros resultados podrían ser vistos en 3 a 5 años, tal como señala el congresista Bruce.

De todos modos, el trabajo que se realice será uno que se sostenga en el largo plazo. Además, ya hay avances realizados en materia de transporte integrado, como los corredores y el Metropolitano. Como indica Humberto Valenzuela, lo que se requiera corregir, se corregirá con cambios, pero se respetarán los contratos ya firmados. De esta manera, la ATU se propone eliminar las millonarias pérdidas económicas que el desorden y el mal servicio de transporte traen consigo*. Así, serviría como ejemplo para organizar el transporte público a escala nacional. Al final, mejorar la calidad de los desplazamientos del ciudadano redundará en la mejora de su calidad de vida.

*Un panorama de ello puede encontrarse en el artículo La congestión vehicular de Lima: Cuando y donde menos lo esperas de Económica.

 

Fuentes:

El Comercio (1) (2)

RPP (3)

Perú 21 (4)

Andina (5)

 

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