Miércoles, 16 Octubre 2019

En la última semana, el escenario de crisis política se ha acentuado debido a la disolución del Congreso, tras la interpretación de rechazo a la cuestión de confianza presentada por el Poder Ejecutivo. En este contexto, es importante tener en cuenta qué sucede con el indicador riesgo país, dado que es uno de los indicadores económicos más valorados por parte de los inversionistas.

 

El indicador riesgo país mide la capacidad que tiene una nación de cumplir con sus obligaciones financieras, tomando en cuenta el riesgo político implícito. De acuerdo con ello, se obtiene una calificación crediticia internacional. Asimismo, suele asociarse con conceptos de conflictos internos, con riesgos regulatorios y cambiarios y con aspectos legales que puedan afectar las operaciones y la voluntad de pago de todas las empresas que operan en un país.

Por este motivo, los inversionistas realizarán un cobro adicional sobre la tasa de interés de mercado dependiendo de este riesgo; de ese modo, un país más riesgoso pagará un mayor costo de capital. Además, el riesgo país se relaciona con el riesgo de la deuda del Estado o deuda soberana, ya que se considera que el gobierno es el sujeto de crédito más sólido del país.

En el caso de Perú dado, los últimos acontecimientos, el riesgo país aumentó en seis puntos porcentuales a 1.13; sin embargo, reportó el riesgo más bajo de la región. Es decir, solo presentó un incremento marginal a pesar de la crisis política existente en torno a la disolución del Congreso de la República, dado los fundamentos macroeconómicos sólidos.

Con respecto a la estimación del indicador, las agencias calificadoras de riesgo soberano Standard & Poor´s y Fitch Ratings informaron que mantienen sin cambios las calificaciones de riesgo país del Perú, resaltando así las fortalezas de las políticas macroeconómicas con las que cuenta el Perú.

A pesar de la coyuntura de crisis política en la que se encuentra Perú, Standard & Poor´s señala que aspectos como política económica y su implementación no cambiarán, debido al historial de sólidos y estables perfiles económicos y financieros que ha mostrado el país durante las diferentes administraciones de gobierno.

Del mismo modo, Fitch Ratings mantiene perspectivas estables con respecto al Perú, destacando los sólidos balances fiscales y externos. También resaltan las políticas macroeconómicas creíbles y consistentes que han consolidado la estabilidad económica y financiera en el país, equilibrando de esta forma las debilidades que pueden presentarse en escenarios como el político.

Asimismo, la agencia Moody’s, frente a la actual coyuntura, señaló al Ministerio de Economía y Finanzas que mantiene una perspectiva estable y la calificación crediticia del Perú sin cambios. 

En síntesis, a pesar del ruido político generado por la disolución del Congreso de la República, uno de los indicadores económicos más relevantes para los inversionistas, como es el indicador riesgo país, se mantiene estable según distintas agencias calificadoras extranjeras. Ello, debido a la solidez de las perspectivas con respecto a las políticas macroeconómicas del Perú, entre ellas podemos encontrar a las políticas como metas de inflación y el volumen de reservas internacionales existentes.

 

 

Fuentes:

Andina (1)

El Peruano (2)

IPE (3)

Gestión (4)

MEF (5)

comments
< >