Martes, 12 Noviembre 2019
fuente: El Comercio

 Cada vez son más las empresas enfocadas que se están sumando al cuidado del medio ambiente y buscando herramientas para no contaminarlo. Por ello, la embajada de Países Bajos presentó su proyecto piloto “Café Circular” el cual busca implementar el concepto de “economía circular” en la cadena productividad del café desde la plantación hasta el residuo de café molido que se generan en las cafeterías.

 

 

Este proyecto de “café circular” se desarrollará en la región de San Martin y se dará en conjunto de la ONG solidaridad, la corporación tostadora Jacobs Douwe Egberts (JDE), el‘trader’ de ‘comodities’ agrícolas Olam International y la Autoridad Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor); además, de la cooperativa de Huallaga. El proyecto, se extenderá hasta julio del 2023 y es el primer piloto a nivel mundial, que va creando valor a través de la cadena, desde la producción hasta la tostaduría. Los objetivos del proyecto son las siguientes:

  • Prácticas circulares buscarán crear valor, reutilizar y mejorar la gestión de recursos.
  • Modelo técnico promoverá la implementación de sistemas agroforestales en café para proteger los bosques, permitirá la adaptación al cambio climático y mejorará la calidad de vida de los caficultores con mayor productividad y calidad de tasa. También, busca mitigar las emisiones de dióxido de carbono por deforestación.
  • Proyecto busca crear un fondo para la implementación de buenas prácticas agrícolas (bajo modelo de economía circular), producto de las ventas del residuo del café en los Países Bajos.
  • Proyecto busca mejorar los ingresos de los productores. Además, apoyar con la implementación de 65 parcelas demostrativas y la capacitación de 1600 productores cafetaleros.

Nathalie lintvelt, embajadora de Países Bajos, destacó que el proyecto tendrá una inversión de aproximadamente de 3 millones de euros, lo cual el 50% está financiado por el país mencionado y lo restante por los socios privados. El compromiso por poner en practica este tipo de economía circular es por ambos países.

Ada Lis Rosell, gerente de la fundación Solidaridad que forma parte del proyecto, explicó que con esta iniciativa se busca aprovechar el 80% de residuos que deja la producción del café. Uno de los principales recursos desperdiciados es el agua, pues durante este proceso lineal es utilizada, principalmente, para limpiar y separar la pulpa del café, empleando alrededor de 50 litros de agua por kilo de café pergamino y donde se desaprovechan deshechos orgánicos, que pueden tener una reutilización en procesos importantes como la fertilización de las plantas de café.   Asimismo, Rosell apuesta a que JDE se encargará que con las ventas de residuo de café en Holanda y se generará la creación de “fondos revolvente”, que permitirán la inversión de los agricultores tales como la conservación del suelo, fabricación de biofertilizantes y el reciclaje de las aguas residuales

Por otro lado, Gina Canales, representante de la empresa cafetalera JDE, aseveró que el implementar el proyecto permitirá aumentar en un 10% el ingreso de las familias productoras.

Lo más resaltante de este proyecto es la iniciativa en poner en práctica los objetivos de desarrollo sostenible (ODS). En este proyecto se estarían poniendo en práctica 4 de ellos. El primero, es el trabajo decente y crecimiento económico (8). El segundo, es la producción y consumo responsable, teniendo en cuenta la reducción, reciclaje y reutilización (12). El tercero, es la acción por el clima (13). Por último, fortalecer las alianzas mundiales para lograr un desarrollo sostenible.

 

Fuentes:

La República (1)

El Comercio (2)

Solidaridad (3)

Business Empresarial (4)

 

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