Sábado, 04 Abril 2020

El sector Turismo se verá afectado alrededor del mundo este 2020. En ese sentido, tanto Perú como el resto de países verán una caída significativa en los empleo; y con ello, la mayoría de las empresas se verán perjudicadas en sus ingresos.

La pandemia producida por el coronavirus(Covid-19) ha golpeado a muchas economías alrededor del mundo, como la Unión Europea y diversos países asiáticos. No cabe duda que el turismo tardará tiempo en recuperarse.

En un principio, la inmovilidad de visitantes de Europa y Asia, debido a las cuarentenas decretadas en diversos países, espera que genere una pérdida del 25% en el turismo alrededor del mundo. Como lo menciona Maribel Rodríguez Gamero, Vicepresidenta Ejecutiva del Consejo Mundial del Turismo (WTTC en sus siglas en inglés): “De momento, creemos que unas 850.000 personas van a dejar de viajar. Lo que implica que no utilizarán ni medios de transporte, ni hoteles, ni consumirán en bares. Eso puede significar que el negocio en el sector turístico va a descender alrededor de un 25%, algo así como si consideramos un cierre total de tres meses seguidos de toda la actividad tanto en turismo de negocios y vacacional”. A su vez, este impacto negativo se verá reflejado dentro del empleo, ya que la WTTC espera que 50 millones de empleos en todo el mundo estén en riesgo debido a la pandemia.

Dentro del escenario Latinoamericano, México, el principal destino en Latinoamérica y el séptimo en el mundo, es quien más podría perder. En el 2018, recibió 41 millones de viajeros internacionales, el 35% del total regional, que dejaron 22.000 millones de dólares. El peso del sector es considerable, ya que representó el 8.7% del PIB en 2018, para este último año con el que se tienen cifras. En 2019, las llegadas crecieron hasta los 49 millones, un incremento del 9%, según cifras oficiales.

Estos números dan una dimensión de la amenaza que se cierne sobre la ya renqueante economía del país, que retrocedió en 0,1% en el 2019. Por lo que el costo de la crisis oscilará entre el 1% y el 5% del PIB turístico y el flujo de viajeros internacionales se puede llegar a reducir hasta un 10% si se multiplican los casos de contagio, según un estudio del Centro de Investigación y Competitividad Turística de la Universidad Anáhuac(Mexico).

Aunque el Gobierno mexicano todavía no ha planteado medidas de contención drásticas, los efectos se están haciendo sentir. Esto se debe a que el 30% de las reservas para Semana Santa han sido canceladas, según la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco). Además, el presidente mexicano, José Manuel López, señaló que todavía puede empeorar: “El impacto puede ser aún mayor, porque las restricciones de contacto también se van a aplicar a los connacionales”, señala. Por su parte, Aeroméxico redujo sus vuelos a España a menos de la mitad. Además, el sector de los cruceros, que ha crecido con rapidez en los últimos años, es uno de los más vulnerables, ya que la empresa Princess Cruises canceló cinco cruceros que debían llegar a la isla de Cozumel en el próximo mes y medio.

Del mismo modo, el resto de principales destinos turísticos de la región ha optado por el camino de las restricciones. En Perú, que en 2018 recibió más de cuatro millones de visitantes extranjeros, el Gobierno decretó la emergencia nacional y, con ella, el cierre durante 15 días de Machu Picchu. “Estamos quedándonos con un equipo mínimo, y el resto del personal, a su casa en cuarentena”, indicó el coordinador del área arqueológica, Miguel Zamora. Entre entradas y transporte, la pérdida aproximada por día, en una estimación conservadora que no tiene en cuenta el gasto en restaurantes y hoteles, será de 700.000 dólares.

Sin Machu Picchu, la región de Cusco, centro de la civilización inca y del turismo peruano, ha empezado a boquear por falta aire. Por lo que la presidenta de la Asociación de Agencias de Turismo de Cusco, Silvia Uscamayta, asegura que el 60% de los paquetes ha sido cancelado. “Se siente un mar de cancelaciones por la prohibición de ingreso de los vuelos de Europa y Asia”, dice Uscamayta. “Hemos pasado por el tiempo del terrorismo y el cólera, pero nunca habíamos tenido un problema de bloqueo”. Por ello, de acuerdo a los datos de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) se estima la pérdida de 300,000 empleos directos y 500,000 indirectos como resultado de las cancelación de viajes de los turistas ante el avance de esta enfermedad.

Por último, la expansión de la epidemia en Brasil, que tienen ingresos turísticos por valor del 8.1% del PIB, es otro frente abierto. La Asociación Brasileña de Aerolíneas (Abear) ha informado de una reducción del 30% de vuelos nacionales y del 50% en los viajes internacionales con respecto al mismo período del año pasado. Además, la Asociación Brasileña de Agencias de Viajes (Abav) ha trazado un panorama aún más sombrío. Por ello, el balance parcial de la entidad apunta a una tasa de cancelación de viajes del 85% en marzo, proyectando que la “mayor crisis experimentada por el sector” generará un alto nivel de bancarrota entre las empresas.

Optimismo Incierto

Pese a este duro escenario, diversos organismos internacionales y gobiernos aseguran que este sector ha sufrido  crisis similares en los últimos años, por ejemplo la pandemia del AH1N1, y por consiguiente se espera que dicho sector se recupere rápidamente.

Fuente:

La Vanguardia(1)

Diario Gestion(2)

BBC News(3)

El Pais(4)

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