Sábado, 17 Noviembre 2018

La situación actual de Brasil es preocupante no solo para sí mismo, sino en general para América Latina. A parte de ello, se reconoce una suerte de crisis múltiple; pues aparte de la económica, el aspecto político enfrenta casos de corrupción. Frente a ello, grupos de la sociedad se han movilizado.

 

A pesar de que el país vecino se encuentre desde hace un periodo con problemas en su economía, fue recién el viernes que se confirmó el estado de recesión por el que atraviesa. Respecto a ello, el gobierno brasileño reconoce la caída del PBI en 1,9%. Sin embargo, la situación se puede observar por medio del declive en la inversión de empresas y el consumo de las personas, notándose una inflación en la economía. Sin embargo, dentro de las implicancias, se reconoce a la devaluación de la moneda en relación al dólar como un hecho que agravia el poder de compra y actividad económica en general de las personas.

En relación a ello, se distingue principalmente los problemas que se presentan en el sector empleo. Por un lado, la influencia de la reducción de puestos de trabajo. Siendo la industria el sector en que más se realizó ello. Por otro lado, la disminución en los salarios que desencadenará efectos  como reducción en el consumo de los hogares en el país.

Cabe resaltar que las condiciones actuales que afectan también son producto de las medidas que tomó el gobierno. Por ejemplo, en un primer momento, se decidió aumentar los impuestos y reducir el gasto público. A pesar de las maniobras que se intentaron realizar o que no lograron resultados que sirvieran de  base sólida; el gobierno no le tomó la debida importancia ni previó. Muestra de ello son las recientes declaraciones de la presidente Dilma Rousseff. 

No obstante, la coyuntura que se presenta en Brasil  no se encuentra de manera independiente a otros países en especial a sus economías. Este hecho se presenta; debido principalmente a que Brasil es reconocido como la economía más importante en América Latina. En ese sentido, se considera el hecho que sea receptor y ejecutor de las inversiones de grandes empresas extranjeras. De esta manera, los países que se afectarían serían los de Mercosur y en general América Latina. Así, se encuentra a Chile, Perú, Colombia, Argentina, México y otros. Respecto a los tres primeros, el efecto sería en el aumento de costos en os financiamientos. En el caso de Argentina las consecuencias se vincularían a las exportaciones.En el caso de México se debería a que empresas multinacionales del país emprendieron proyectos en Sudamérica.

La influencia de otros países, en contraste, agravan la situación actual de Brasil. Por un lado, la crisis de China, de la cual se espera obtener mejores resultados con la mejora de la economía estadounidense. Del mismo modo, la influencia de Venezuela por el alto porcentaje que representan las exportaciones entre él y varios estados de Brasil. 

Sin embargo, si se analiza la situación política del país respecto a los problemas económicos que se presentan; se encuentran aún más implicancias. De esta manera, resalta la forma en que ha afectado al Gobierno de Partido de los Trabajadores que es el actual. En primer lugar, el hecho que se presenten problemas relacionados al desempleo desde 2003. En segundo lugar, afecta sustancialmente que la situación económica perjudique de manera particular a los sectores más pobres; debido a que en este grupo se encuentra sus electores predominantes.

La situación de Brasil se agudiza en mayor grado debido a los problemas en el ámbito político, como se refirió previamente. Los problemas en este aspecto han afectado a la sociedad de tal manera que su descontento se refleja con la desaprobación al gobierno y las recientes protestas o manifestaciones. La corrupción marca distintivamente este rubro. Así, se distingue el caso Lava Jato vinculado a una red de constructoras más representativas del país que se relacionaban con la política por medio de sobornos y ofrecimiento de contrataciones entre Estado y empresas petroleras. En la misma línea se encuentra el problema Petrobras.

 

Fuente:

El País 

The Economist

La Nación

El Financiero

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