Domingo, 22 Julio 2018

La administración de Donald Trump evalúa la posibilidad de implementar una reforma fiscal que se concentrará en un impuesto fronterizo, el cual afectaría las relaciones comerciales entre Estados Unidos y sus socios como las principales potencias de Europa, México y Japón.

 

 

 

 

Durante los últimos días, diversos agentes y principales mandatarios de la zona Europea, Japón y México han mostrado inquietud respecto al nuevo rumbo que intenta tomar el accionar del actual presidente de los Estados Unidos. Tal como estuvo plasmado en su plan de trabajo durante la época de campaña electoral, Donald Trump está cumpliendo exitosamente su reforma económica de características proteccionistas. Esto genera gran incertidumbre en la economía mundial y más de un imprevisto para los presidentes de los principales bancos centrales. Además, significa una serie de dificultades a gran cantidad de empresarios con noción de expansión en tierras norteamericanas. 

Por el momento, la administración de Trump está evaluando la posibilidad de implementar un impuesto fronterizo que reformule todo trato o convenio previo entre Estados Unidos y miembros de la Zona Europea. Esta propuesta consiste en una reforma de régimen impositivo que ayudaría a aumentar la recaudación a nivel comercial de Estados Unidos a través de un aumento de aranceles. Según el diario ElEconomistaAmérica, dicho anuncio se reflejaría a través de un decreto “excepcional” y afrontaría dos opciones. La primera opción fue propuesta por miembros de la Casa Blanca y  consiste en una fiscalización de las importaciones; sin embargo, temporalmente no cuenta con la aprobación del congreso. La segunda opción, propuesta por el congreso,  contempla la posibilidad de un nuevo impuesto de ajuste fronterizo.

Según la encuesta a gestores,elaborada por Bank Of America Merril Lynch situada en el diario AEA, un 39% de encuestados cree que esta reforma impositiva se concretará antes del 2018, 23% analiza que se efectuará antes de agosto, 33% dice que se tendrá hasta el próximo año y solo un 9% no determina una fecha exacta. Sin embargo, ningún gestor encuestado cree que la política no se llegue a efectuar en el país. Eventualmente, la mayor preocupación se centra en la posibilidad de que un enfrentamiento comercial se pueda desatar.

MEDIDAS PREVENTIVAS

Los jefes del Banco Central de Europa, Australia y Brasil  han mostrado su descontento frente al proteccionismo de las reformas económicas de Trump y la tendencia populista de este al referirse a temas de extradición y el accionar de empresas americanas. Incluso señalan que en el contexto actual ya no es posible mantener una tendencia explícitamente autónoma del ámbito político, esto se ejemplifica en cómo medidas contra el  proteccionismo no era relevantes diez años atrás y actualmente encabezan reformas económicas. En consecuencia, personajes como Jyrki Katanien, Comisario Europeo de Comercio; Philip Lowe, gobernador del Banco de Austrlia e Yves Mersh, miembro del directoria del Banco Central Europeo, declararon que no están de acuerdo con las nuevas medidas económicas y no encuentran beneficio comercial en su implementación. 

 

Fuentes:

elEconomistaAmérica

elEconomistaAmérica(1)

elEconomistaAmérica(2)

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