Lunes, 11 Diciembre 2017

Se ha establecido uno de los momentos más críticos del actual gobierno debido a la negación de la cuestión de confianza a todo el gabinete de ministros. Ahora, el presidente tiene un plazo máximo de tres días para presentar un nuevo consejo y, en consecuencia, tratar de retomar el rumbo de su gestión. Sin duda alguna, representa una oportunidad única para iniciar las reformas estatales anheladas. 

 

 

 

 

Hace apróximadamente cuatro horas, el debate de la cuestión de confianza presentada por la presidencia del consejo de ministros concluyó en la negación de la misma con más del 50% de votos como respaldo. Esta situación no ha sido la única que se ha dado durante el año, ya que, previamente, fue negada la solicitud presentada al ex ministro de Economía, Alfredo Thorne, lo cual deja ante nosotros una visión incierta respecto al futuro político de nuestro país.

Para entender el significado de estos eventos, es necesario conocer previamente qué es una cuestión de confianza. Esta consiste en un recurso constitucional utilizado por el premier a nombre del consejo de ministros y, en caso esta sea rechazada, se dirá que existe una “crisis total del gabinete”, seguida por la renuncia del presidente del consejo. Ahora, la importancia ante el rechazo a la cuestión presentada por Fernando Zavala está en que la constitución no solo señala que deba presentar su renuncia, sino que, al ser la segunda vez, el presidente estará facultado para disolver al congreso, según el artículo 134 de la constitución.

Hasta el momento, las decisiones del congreso han ocasionado la salida de Mariano Gonzales, Martín Vizcarra y Jaime Saavedra, quienes ocupaban los Ministerios de Defensa, Transporte y Telecomunicaciones, y Educación, respectivamente. Si a ello se le añade el hecho de que se ha manifestado abiertamente en contra de la postura tomada por Marilú Martens, actual ministra de Educación, ante la reciente huelga de maestros, se puede ver cómo el congreso ha dejado la libertad de actuación del ejecutivo considerablemente reducida.

Es así que se puede notar que no solo el contexto al que se ha enfrentado el gobierno de Kuczynski no ha sido favorable, sino que su actuación tampoco ha sido la mejor. Al haber permitido la salida de distintos miembros de su equipo, no ha dejado claro cuáles serán las acciones que tomará ante la próxima renuncia del presidente del consejo de ministros. Sin embargo, las proyecciones del futuro de nuestro país son inciertas: no podemos afirmar qué ocurrirá con la relación entre la presidencia y el congreso, si estamos a puertas de su disolución o si nos esperan 4 años más de un gobierno poco comprometido con la nación.

 

 

Fuentes:

Perú21(1)

Gestión(1)

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