Martes, 14 Agosto 2018

Kobe Steel, el tercer proveedor de acero y artículos de metal más grande de Japón y uno de los más importantes del mundo, se ha visto envuelto en un gran escándalo que involucra una grave denuncia por falsificación de información.

  

 

 

 

 

Kobe Steel, el tercer proveedor de acero y artículos de metal más grande de Japón y uno de los más importantes del mundo, se ha visto envuelto en un gran escándalo que involucra una grave denuncia por falsificación de información. La compañía, cuya sede principal se encuentra situada en Japón, ha admitido haber falseado datos de inspecciones y certificaciones sobre fuerza y durabilidad de los metales que produce y que han sido comercializados desde hace diez años. Las falsificaciones de Kobe Steel perjudican a cerca de 500 de empresas en todo el mundo, entre las que se encuentran grandes corporaciones como Toyota, Ford Motor, General Motors, productores de barcos, trenes hasta el fabricante de aviones más grande de EE.UU., Boeing.  

Distintas instituciones a nivel global ya se han pronunciado sobre el emblemático caso. El miércoles pasado, la agencia Europea de Seguridad Aérea recomendó a las empresas evitar adquirir productos producidos por Kobe Steel, además de revisar las cadenas de suministro para identificar que productos han sido utilizados. Por otra parte, tanto el Departamento de Justicia de Estados Unidos como el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón han solicitado a la compañía documentación e informes que incluyan las causas y posibles soluciones al escándalo protagonizado. La compañía ha declarado que se comprometerá a brindar toda la información requerida, así como a iniciar una investigación global en todas sus divisiones que permita esclarecer los hechos.

Kobe Steel declaró en un comunicado que aún es muy pronto para cuantificar los efectos que tendrá el escándalo sobre las ganancias de la compañía; mencionó también que la liquidez a corto plazo no representa ningún inconveniente. A pesar de ello, la magnitud que alcanzaría esta crisis trascendería al campo financiero. La Agencia de Rating Crediticio de Japón ha puesto bajo observación la calificación crediticia de la compañía y plantea ya una rebaja de esta.  Nomura Securities, compañía de seguros, estima además que las pérdidas podrían llegar a alcanzar hasta los US$1,800 millones en el peor de los casos, y podría empeorar en caso la falsificación en los controles se extienda a más divisiones. Kobe Steel podría llegar a pagar hasta cerca de US$900 millones en compensaciones y costos de litigación. Hasta el momento, han ascendido a dieciséis los productos afectados, entre los que se encuentran productos esenciales como el acero.

 

Daño reputacional

 

Durante estos últimos años, algunas de las más grandes compañías japonesas se han visto envueltas en escándalos han dañado a la propia imagen del país. Nissan Motors anunció hace unas semanas el retiro de más de un millón de vehículos en el mercado japonés; esto debido a que las inspecciones finales no fueron realizadas por personal especializado y, por lo tanto, no garantizaban la seguridad en el uso de los vehículos. Como consecuencia, el retiro de vehículos le costó a la multinacional US$220 millones y una reducción en el valor de las acciones de 5%.

En 2016, Mitsubishi Motors Corp. reconoció que había adulterado datos en pruebas sobre consumo de combustible, esto para que los niveles de emisiones contaminantes simulen ser mucho menores. Adicionalmente, se detuvo la producción de cuatro modelos de vehículos debido a que los estándares de estos fueron alterados durante décadas. Los costos resultantes del escándalo ascendieron a cerca de US$20,000 millones y una caída de 40% en el valor de las acciones.

Sin embargo, los casos más resaltantes fueron los de Toshiba y Takata, esta última declarada en bancarrota en junio pasado. Takata reconoció que falsificó informes sobre la calidad de las bolsas de aire instaladas en más de 100 millones en vehículos en todo el mundo. Se conoce que al menos 16 muertes y decenas de heridos en accidentes en diversos países se encuentran vinculadas a este escándalo. 

 

Fuentes:

Gestión (1)

BBC (1)

Money.CNN (1)

ElEconomista (1)

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