Jueves, 24 Mayo 2018

A lo largo de los últimos años, se ha evidenciado un cambio importante dentro de la disciplina económica. Es que las contribuciones académicas al campo económico no solo han provenido de economistas, sino que ha involucrado a otras disciplinas.

 

 

 

 

El estudio del enfoque metodológico dentro de cada ciencia social o natural resulta crucial para el progreso de estas disciplinas. Pero ¿Qué es lo que se entiende por metodología? En términos simples, tal como afirma Mendoza, consiste en la guía general para realizar cualquier investigación científica que tiene como finalidad el incremento del stock de conocimientos (2014). De forma particular, en las ciencias económicas la discusión en torno a los métodos empleados se revitaliza con cada suceso que desestabiliza el sistema económico, pero también se ve fortalecida por el aporte de otras disciplinas. Recientemente, este “comentario reflexivo”1 respecto a la forma como se investiga ha tomado mayor predominancia de forma física  en universidades, pero también en un nivel más abstracto en las críticas que se le han hecho a los modelos macroeconómicos preponderantes en bancos centrales. Estos dos frentes críticos que se han abierto detentan una característica en común: una demanda por pluralidad.

Créditos: Towson University

A lo largo de los últimos años, se ha evidenciado un cambio importante dentro de la disciplina económica. Es que las contribuciones académicas al campo económico no solo han provenido de economistas, sino que ha involucrado a otras disciplinas. Un ejemplo muy claro de este acontecimiento es que se haya reconocido los aportes de Richard Thaler a la economía conductual otorgándole el Premio Nobel de Economía en 2017. Esta última es una de muchas otras ramas de la teoría económica en las que se ha profundizado. Sin embargo, con el desarrollo de teorías heterodoxas han surgido también demandas para cambiar el enfoque metodológico tradicional de la economía. Al respecto, Mäki señala que este método tradicional de “descomposición y composición” consiste en que para validar las conclusiones de una teoría es necesario que las premisas bajo las cuales está fundamentado el modelo sean correctos, pero no es una condición necesaria que los hallazgos sean coherentes con la evidencia empírica. Por lo tanto, una de las características discutibles de este enfoque es que pierda de vista cambios trascendentales en la economía como por ejemplo de tipos estructurales o institucionales.

Conscientes de esta situación han surgido voces disonantes desde los niveles de pregrado. Se cuestiona las limitaciones del standard de pregrado de educación en economía para explicar la realidad2 . Ante la complejidad de problemas económicos que no pueden ser aún explicados por modelos económicos, se propone dar espacio a aproximaciones alternativas para entender estos fenómenos. Como señala de The Rethinking Economics network, se requiere un pensamiento crítico, que permita contrastar diferentes marcos analíticos como el Post- Keynesianismo, la escuela austriaca, entre otros. Este tipo de cambios se materializarían a partir de un nuevo currículo en las universidades que tenga más correlación con los fenómenos mundiales actuales y con lo que la sociedad necesita3.

Créditos: Drexel University

El segundo problema, que se reveló  a partir de la crisis financiera del 2008, se enfoca más en el debate respecto a los modelos macroeconómicos manejados en la actualidad. En las postrimerías de la crisis, se empezó a poner en tela de juicio los modelos empleados por los bancos centrales de los países protagonistas de la crisis como EEUU, Reino Unido, etc. Se les objetaba su ineficacia para predecir o para considerar el sector financiero dentro de su diseño. Dado que el modelo que ocupaba la mayoría de journals eran DSGEs4, se tornó en el foco del debate. Blanchard al igual que Wren Lewis, son críticos respecto a la hegemonía que llegó a detentar los modelos microfundados. El problema para ellos, dentro del campo académico, radica en que este tipo de preferencias ha llevado a que se descuide el estudio de fenómenos económicos importantes que estaban ocurriendo a la

 par que se mejoraba los DSGEs. Lewis lleva su argumentación más lejos y sostiene, para el caso específico de Reino Unido, que de haberse abierto las puertas a otro tipo de modelos en los bancos centrales, se hubiera tenido un mejor entendimiento de la economía que incluyera el componente financiero. En ese sentido, en este campo, el pedido por pluralismo radica en una mayor apertura a otros tipos de modelos. La premisa central dentro de la argumentación de estos autores es que “un modelo no puede ser todo para todas las personas”.Esto último resume muy bien la idea de que existe un dualismo de los modelos para ser consistente tanto con la data como con la teoría. Por ello, Blanchard propone cinco tipos de modelos de equilibrio general para diferentes propósitos: modelos fundacionales, modelos DSGEs, modelos para política, “modelos de juguete” y modelos de predicción.

En síntesis se ha expuesto respecto a dos problemas acuciantes para la disciplina económica que aún muestra señales de reticencias para ser aceptados en el campo académico. En principio, se mostró que el problema radicaba en la metodología empleada en la universidad para brindarles una primera aproximación a los estudiantes respecto al campo económico. Muchas instituciones académicas se muestran aun reticentes a estas ideas, por ello la relevancia de seguir promoviendo la pluralidad de enfoques desde la enseñanza. El segundo punto centrado más en la apertura para el reconocimiento de la diversidad de modelos macroeconómicos, postulaba que la disciplina se beneficiaria de la interacción entre ellos y no de la preferencia o la hegemonía de uno solo. Finalmente, cabe señalar que resulta prudente ser conscientes de esta situación y del bagaje de posibilidades para estudiar cualquier fenómeno económico.



[1] Término utilizado por Mäki, Uskali

[2] Esta premisa se profundiza en el la reseña del libro The Econocracy hecha por Chakrabortty: https://www.theguardian.com/books/2017/feb/09/the-econocracy-review-joe-earle-cahal-moran-zach-ward-perkins

[3] Es uno de los postulados de Rethinking Economics: https://www.theguardian.com/business/economics-blog/2016/nov/17/economics-teaching-is-still-neglecting-critical-thought

[4] Dynamic stochastic general equilibrium (DSGE)

 

BIBLIOGRAFÍA:

Blanchard, O. (2016), ‘Do DSGE Models Have a Future?’, available at https://piie.com/publications/ policy-briefs/do-dsge-models-have-future

Mendoza, Waldo (2014) Como investigan los economistas: guia para elaborar y desarrollar un proyecto de investigación. Fondo Editorial PUCP.

Uskali MÄKI (2008) Publicaciones de la Cátedra Bolívar. Facultad de Economía y Empresa de la USC. Temas de Teoría Económica y su Método 2 Documento 104 de la Serie Economic Development

Wren-Lewis, S. (2016), ‘Ending the microfoundations hegemony’, available at https://doi.org/10.1093/oxrep/grx054

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