Viernes, 19 Abril 2019

 

En los últimos días, se ha vuelto a discutir sobre la posibilidad de privatizar el servicio de agua en el Perú como último recurso ante las deficiencias de gestión que vienen presentando las Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS, en adelante), que en su mayoría son empresas públicas a excepción de ATUSA en Tumbes1, así como en la provisión del mismo y en la capacidad de respuesta ante una situación de emergencia como lo sucedido en San Juan de Lurigancho (SJL, más adelante).2

 

Entre las principales razones que sustentan tal posición se tiene que, en primer lugar, las empresas públicas no cuentan con personal capacitado para asumir de manera eficiente la gestión de las mismas, así como tampoco cuenta con una óptima infraestructura que permita brindar un servicio adecuado, continuo y de calidad, mientras que los privados sí podrían alcanzar tal cobertura.3 En segundo lugar, otro de los problemas de las EPS es que las tarifas fijadas no reflejan el valor real del recurso, debido a que en muchas oportunidades se ve influenciado por cuestiones políticas antes que en criterios meramente técnicos y de eficiencia, como sí sucedería en una empresa privada.4 Y, en tercer lugar, aunque el modelo de gestión empresarial debería implicar un factor de productividad y autosostenibilidad, las EPS no logran coberturarse a sí mismas, sino que requieren del financiamiento del propio Estado5 o de entidades externas como es el caso del Banco Mundial.6

Así, por las deficiencias presentadas, la propuesta de privatizar el servicio de agua en el país ha ido cobrando fuerzas y más con situaciones como el aniego en SJL. Sin embargo, como mencionaremos más adelante, la privatización del servicio en mención no es la opción más adecuada para un contexto como el nuestro y tampoco sería el último recurso y/o instrumento a adoptar para alcanzar la mejora del mismo.

Al respecto, en relación a la privatización sea en forma de venta de la empresa pública y/o concesión, esta no es una opción compatible en un contexto como el nuestro. En principio, como es de claro entender, las empresas tienen como una de sus objetivos principales el generar una actividad lucrativa, por lo que al ser estas privadas se generaría un incremento aun mayor y/o quizás excesivo para algunos en las tarifas. Asimismo, otra de las objeciones a la privatización es que, lamentablemente, no se cuenta con un régimen que permita delimitar y establecer en el contrato los límites, alcances y responsabilidades que tendría el privado frente al Estado sin necesidad de realizar modificaciones a posterior7 e, incluso, que devengan en un mero intento de privatización como sucede en el caso de ATUSA en Tumbes.8 Además, conforme reconocía Magaly Espinosa, ex superintendenta de Servicios de Saneamiento de Chile, el hecho de que en el Perú exista una atomización de EPS dificultaría el proceso de privatización9, pues tendría que establecerse con cada una de las 48 EPS municipales y SEDAPAL. Por lo tanto, podemos señalar que la privatización de las EPS en el Perú, a la fecha, no se mostraría como una opción sumamente atractiva y suficientemente eficaz para enfrentar el problema, pudiendo así explorar antes otras alternativas.

En cuanto a esto último, debemos señalar que, a lo mejor, mantener un modelo de gestión pública de las EPS todavía podría generar una situación de grandes beneficios para la sociedad, así como para las mismas empresas, siempre y cuando haya una reforma en el sistema actual. Empezando por rediseñar el actual modelo, en el que se incluya criterios de eficiencia en el personal a cargo, así como en el servicio de agua a brindar, siendo una opción el poder aplicar economías de escala y reducir la atomización de EPS. Siguiendo por que las tarifas a cobrarse reflejen el costo real del recurso por medio de criterios técnicos y no injerencias políticas y, por ende, al final del día no tenga que recurrirse a financiamiento externo de las EPS para mantenerse ante una desestabilización económica. Y para finalizar en la obtención de un servicio de calidad, continuo, adecuado y sostenible de agua para la población.

En ese sentido, luego de lo expresado, podemos señalar que la privatización del servicio de agua en el Perú no es la única solución ante las deficiencias que actualmente presentan las EPS, sino que todavía se encuentra presente la opción de reforma del modelo actual de gestión pública de las mismas, coincidiendo así con posturas como la de Germán Alarco.10 Sin perjuicio de que, más adelante, pueda aplicarse otras alternativas como la misma privatización, pero ya habiéndose absuelto los cuestionamientos señalados previamente.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

[1] OTASS. (2019). “Entidades prestadoras de servicios de saneamiento”. Lima: 2018. < http://www.otass.gob.pe/eps.html >. Actualmente, en el país se cuenta con 50 EPS, siendo 48 de ellas municipales, 1 concesionada a ATUSA y SEDAPAL que es administrada por el Estado a través de FONAFE.

[2] REDACCIÓN EC. (2019). “¿Agua para todos?: Los desafíos del sistema público de agua y alcantarillado”. LIMA: El Comercio, 2019. < https://elcomercio.pe/economia/peru/agua-desafios-pendientes-sistema-publico-agua-alcantarillado-noticia-599530 >

[3] ROSELLÓ ABOGADOS. (2017). “Problemática de las EPS: ¿un problema con solución?”. Lima: Gestión.pe, 2017. < https://gestion.pe/blog/ainfraestructura/2017/10/problematica-de-las-eps-un-problema-con-solucion.html?ref=gesr >

[4] PEÑA HARO, Ernesto. (2006). “Aproximación al procedimiento de fijación de tarifas en los servicios de saneamiento”. Lima: Revista Derecho & Sociedad, N° 46, 2006, pp. 49 -50.

[5] ANDINA. PE.  (2017). “Gobierno invertirá S/. 49,500 millones en agua y alcantarillado al 2021”. LIMA: Andina.pe, 2017.

[6] GESTIÓN.PE. (2018). “Perú: se modernizarán servicios de agua y saneamiento con US$70 millones”. LIMA: Gestión.pe, 2018. < https://gestion.pe/economia/peru-modernizaran-servicios-agua-saneamiento-us-70-millones-239771 >

[7Ibidem. CABANILLAS, Alicce.

[8] LA REPÚBLICA. (2018). “ATUSA: la triste realidad de una concesión fracasada”. LIMA: La República, 2018. < https://larepublica.pe/sociedad/1313168-atusa-triste-realidad-concesion-fracasada >

[9] CABANILLAS, Alicce. (2016). “En el Perú no funcionaría la privatización del servicio del agua”. Entrevista a Magaly Espinosa. LIMA: Poder.pe, 2016. < https://poder.pe/2016/03/11/00898-en-el-peru-no-funcionaria-la-privatizacion-del-servicio-del-agua-entrevista/ >

[10] ALARCO, Germán. (2016). “Privatización del agua: negocio privado y pérdidas públicas”. LIMA: Gestión.pe, 2016. < https://gestion.pe/blog/herejias-economicas/2016/03/privatizacion-del-agua-negocio-privado-y-perdidas-publicas.html >

 
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