Lunes, 24 Septiembre 2018
State Statistic Service of Ukraine , Ministry of Foreign Affairs of Ukraine, 2012

Esta semana, la agenda internacional ha sido marcada por la intención de la Federación Rusa de integrar a la península de Crimea como parte de su territorio, la cual ha exigido su independencia respecto de Ucrania como resultado de las protestas que forzaron la salida del  gobierno de Víktor Yanukovich.  ¿Cuáles son las consecuencias para Ucrania?

Ucrania se encuentra poblada por distintos grupos culturales semejantes entre sí. Según la Central de Inteligencia Americana, alrededor de un tercio de la población habla el idioma ucraniano, mientras la cuarta parte el ruso, considerado como lengua regional. La población de Ucrania es aproximadamente 44 millones mientras que en Crimea habitan 2 millones personas [1]. Asimismo, para el año 2011, el Producto Regional Bruto de Crimea se ubicó en el puesto 11 entre todas las regiones del país, representando el 17.1% del total de Kiev, lo cual supone alrededor del 3% de toda la economía del país europeo [2].

Recientemente, en el Consejo de Seguridad de la ONU, se ha reclamado que la actitud del Estado Ruso viola las leyes internacionales; lo cual ciertamente es de interés político. Estados Unidos y las demás potencias mundiales buscan cumplir con los compromisos de defensa territorial; sin embargo, los que podrían estar interesados en el rumbo económico de la Republica Autónoma de Crimea serían Chipre y Rusia, quienes en el 2013 compartían alrededor del 70% de fuentes de inversión de la Zona Europea. Una parte de esta inversión sería destinada al turismo, es decir 28% de la inversión directa extranjera, mientras que el sector industrial (más desarrollado en el lado oriental de Ucrania) abarcaría más del 40% [3]. Asimismo, para los siguientes 5 años se había proyectado que Rusia invertiría 5 billones de dólares y, que al adquirir dominio sobre Crimea, dejaría de pagar alrededor de 98 millones de dólares a Ucrania cada año; lo cual sería fulminante para las arcas de dicho país [4].

Por otro lado, para la Unión Europea (UE), quien figura en el Top 10 de importación de gas natural la situación no podría ser mejor. Tanto la UE como Ucrania han reducido su dependencia en dicho recurso. Sin embargo, un eventual conflicto dejaría abierta la posibilidad de que lo ocurrido en el año 2009 vuelva a repetirse, pudiendo provocar que el gobierno Ruso y Ucraniano disminuyan el flujo de gas. Cabe resaltar que ,la última semana, en un estudio realizado por el CEPS (Center for European Policy Studies), se concluyó que, en el mediano y/o largo plazo de alcanzar este punto de desentendimiento entre ambos bloques, la Eurozona podría encontrar fácilmente otros mercados para su demanda energética. Sin embargo, para el caso de Rusia se sostiene que es más dependiente de los ingreso que genera dicho recurso (53% del volumen total de gas exportado) [5].

En conclusión, se observa un panorama complejo además de un entorno político y económico vulnerable a cualquier decisión; lo que queda es esperar que las economías tengan un objetivo común y no se llegue a un contexto similar al de la Guerra Fría. ¿Podrán la Eurozona y los Estado Unidos de Norteamérica salir airosos de este encuentro?

 Fuentes:

[1] https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/index.html
CIA: Consulta de data sobre países.

[2] http://www.politico.com/magazine/story/2014/03/statistics-that-explained-the-world-this-week-104461.html#.UyvcX_l5O8x

[3] http://www.minek-crimea.gov.ua/files/file/2012_2/2012%20ENG.pdf

[4] Información específica sobre la República Autónoma de Crimea. http://rt.com/business/crimea-economy-referendum-results-102/

[5] Estudio realizado por el CEPS sobre la interdependencia entre la UE y Rusia por el gas natural. Otros analistas han objetado que Rusia puede redirigir su gas natural hacia el bloque BRICS. http://www.ceps.eu/book/europe-vulnerable-russian-gas-cuts

 

 

comments