Viernes, 10 Julio 2020

En las últimas semanas se publicaron diversos informes que intentan cuantificar el golpe del COVID-19. Sin duda el más resaltante es el reporte del FMI que penaliza la economía global con un -3% para el 2020 y un rebote de 5.8% para el 2021. ¿Hay algo más que contar?

 

La imagen actual de la mayoría de países se puede traducir en aislamiento social, familias que dejan de percibir sus ingresos, cierres abruptos de las empresas de todo tamaño y mercados financieros viviendo una montaña rusa. Sin duda, son tiempos excepcionales en los que se están aplicando medidas excepcionales en el mundo.

La cereza del pastel llegó de la mano del Fondo Monetario Internacional (FMI), institución que una vez más encendió su “bola de cristal” (instrumentos, metodologías y datos del mundo) para pronosticar lo que nos espera este y el próximo año.

El gráfico a continuación muestra la evolución de la actividad económica mundial desde 2007 y las proyecciones del FMI para los años 2020 y 2021. Lo primero que debemos notar es que la proyección de abril sugiere que la economía mundial caerá a un escalofriante -3%, es decir los países producirán menos este año, y el rebote será de 5.8% para el 2021. Si comparamos esta caída libre con la crisis financiera del 2008 veremos que esta vez el daño es notoriamente mayor.

 

Evolución del PBI mundial, 2007-2021

(Variación porcentual anual)

 Fuente: FMI,World Economic Outlook

Fuente: FMI, World Economic Outlook

Elaboración: Propia

 

Situemos el -3% en su contexto. Las proyecciones de octubre del 2019 (línea verde) y de enero del 2020 (línea amarilla) que situaban a la economía en un +3% ahora son papel mojado, porque el mundo cambió, el riesgo de que un virus azote a la humanidad no estuvo presente en las “bolas de cristal”. Asimismo, en febrero el FMI señalaba que el virus recortaría el crecimiento mundial en 0.2% y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en un escenario más pesimista, sostenía que el recorte podía ser incluso de 1.5%, pero en ambos casos la tesis era que la economía mundial crecería. Ahora esto es solo un recuerdo.

Este deterioro en las perspectivas globales se sostiene en diversos puntos difíciles de predecir como la evolución de la pandemia, la intensidad y eficacia de las políticas de confinamiento, el endurecimiento en las condiciones financieras, el cambio en los patrones de gasto de las familias y empresas, la confianza, la volatilidad en el precio de las materias primas, entre otros.

Ahora bien, la caída de -3% en la actividad mundial del 2020 tiene como supuesto que la pandemia terminará en el segundo semestre de este año. Pero dada alta incertidumbre, el FMI también nos ofrece tres escenarios adicionales dependiendo de si el contagio es duradero, si hay un nuevo brote en 2021 o si ocurre una situación que contemple las dos anteriores. En ese orden mencionado las caídas del PBI mundial podrían ser -5.8%, -3% o -5.8%, respectivamente. Al mismo tiempo, con esos mismos tres escenarios el PBI mundial del 2021 podría rondar en 3.9%, 1.1% o -1.5%, respectivamente.

También es importante resaltar las perspectivas económicas del 2020 a nivel de países que se ilustran en el gráfico a continuación.

 

Crecimiento del PBI a nivel mundial, 2020

Fuente: IMF DataMapper

 

Estados Unidos

La Casa Blanca no se fue al extremo del aislamiento social, medida que fue criticada, y que ahora está mezclada con el ambiente político sobre la reapertura de las empresas, el cruce de palabras entre Trump y los gobernadores de los diferentes Estados y demás. Lo cierto es que el banco central de los EEUU, y el Tesoro americano tienen en conjunto un plan de rescate por 6 billones de dólares que ya vienen ejecutando, dando señales al mundo que tienen municiones ilimitadas para afrontar esta crisis. 

Aun así, los datos van sacando a flote el peso de la crisis. Solo para ilustrar, en las cuatro últimas semanas, las prestaciones por desempleo llegaron a la cifra astronómica de 22 millones de solicitudes, cifra jamás vista en su historia. Esa cantidad representa el 10% de la fuerza laboral y también equivale a todo el empleo creado desde la crisis financiera del 2008.

En medio de todo esto, el FMI tiene la suerte echada para la Casa Blanca, pues advierte de una caída anual de 5.9% en 2020 y una recuperación de 4.7% en 2021.

 

Europa

Una ola de críticas cae sobre el viejo continente que tiene serias dificultades para tomar decisiones políticas como grupo europeo. El Banco Central Europeo (BCE) viene tomando la batuta con su plan de emergencia por 750,000 millones destinados a la compra de deuda pública y por su programa de compra de activos por 20,000 millones de euros al que le ha agregado unos 120,000 millones más.

A nivel fiscal, los países han reaccionado con respuestas individuales, y recién, en semana santa, la Unión Europea se iluminó para aprobar un plan de rescate por 540,000 millones de euros para líneas de crédito orientados a gobiernos y empresas, y un fondo contra el desempleo. Sin embargo, las grietas en el viejo continente se hacen notar con las disputas entre los países del norte (Alemania y Países Bajos) y los países del sur (Italia y España). El tema que sigue en discusión son los llamados “coronabonos” (o eurobonos), una propuesta que permitiría distribuir el riesgo entre todas las economías del bloque europeo.

Aquí también la suerte está echada, pues el FMI proyecta una caída de 7.5% de la eurozona en 2020 y una recuperación de 4.7% en 2021. Los más afectados serán Italia y España que afrontarán golpes de -9.1% y de -8.0%, respectivamente.

 

China e India

Dentro de los países emergentes, China e India son los candidatos a empujar el crecimiento mundial. Por un lado, el gigante asiático logró superar la pandemia y viene reactivando la fábrica del mundo. Aun así, no pudo escapar del desplome del -6.2% en su PBI del primer trimestre de 2020. Por otro lado, la India, la estrella emergente, vive el mayor experimento en la historia con el confinamiento de 1.3 billones de personas, sumado a sus altos niveles de informalidad, pobreza y bajo acceso al sistema financiero. Las armas que disponen para afrontar la crisis son su amplia población joven y angloparlante, su vocación hacia la economía digital y su tecnología de punta. Estas potencias mundiales crecerán a tasas de 1.2% y 1.9% en 2020, respectivamente, y rebotarán a niveles de 9.2% y 7.4% en 2021, respectivamente.   

 

Perú

Dentro de este mapa, Perú merece su atención por ser uno de los países que aplico las medidas más drásticas en el menor tiempo, y con un paquete de medidas histórico que bordea el 12% del PBI.

En Perú hay una mezcla de solidez macroeconómica con problemas estructurales, que en cierta forma no es nuevo. En el plano sanitario, cae por su peso la deficiencia del sistema de salud, el bajo número de camas y hospitales, la insuficiencia de protección para personal médico y un largo etc. También, salta a la luz, el problema de la informalidad (70%), la vulnerabilidad y la pobreza.

Es en este contexto en el que el gobierno y el Banco Central de Reservas vienen rompiendo el chanchito, a la par que afrontan una crisis para la cual ningún país estaba preparado. ¿Las críticas? Nadie está exento de críticas, ni Perú, ni EEUU, ni Europa, cada uno desde su trinchera avanza en esta treta contra el enemigo invisible.

El FMI afirma que la caída de la actividad económica peruana será de 4.5% en 2020 y la recuperación de 5,2% en 2021. Este es el rostro con el que el país enfrentará el bicentenario de la independencia.

Si bien, hemos usado como base el último reporte de FMI, existen diversos pronósticos de otras instituciones con un abanico de escenarios. Lo que deberíamos rescatar de todos estos reportes es que el impacto del COVID-19 va cayendo por su propio peso. Primero se vieron impactos en los mercados financieros, y ahora, luego de las diversas políticas aplicadas, los impactos se dejan sentir en la economía real.

Lo que se viene en el mundo son estrategias más allá del aislamiento social porque las familias, empresas y mercados necesitan recuperarse de este paro. La cuestión es cuánto tiempo más hace falta, qué receta funciona y cómo aplicarlo.

 

Referencias:

IMF. (2020). World Economic Outlook, April 2020. Chapter 1: The Great Lockdown. (Link)

OECD (2020). Coronavirus: The World economy at risk. OECD Interim Economic Assessment. (Link)

 

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