Domingo, 27 Mayo 2018

En octubre del año pasado, el Grupo El Comercio adquirió un significativo porcentaje (54%) del grupo Epensa (dueña de los diarios Correo, Ojo, el Bocón y Aja entre otros) lo que ha generado un debate acerca de la conveniencia o no de regular el nivel de concentración de los medios de comunicación como medio de asegurar tanto el acceso a la información como a la difusión de ideas.

concentracion de mediosUn dato importante para entender cómo nace esta necesidad de debatir acerca de una controversia comercial es el hecho de que este debate tiene como origen el intento fallido de parte del Grupo La República de adquirir la mayoría del accionariado del Grupo Epensa[1]. En virtud de la compra del 54% de las acciones de Epensa,  la participación del grupo El Comercio pasa de 62.77% a 85.69% en Lima, y de 31.25% a 64.25% en provincias.

Desde el punto de vista del llamado enfoque de estructura-conducta y desempeño, estas participaciones medidas por cualquier indicador de concentración indicarían un nivel de concentración “excesivo”, lo que eventualmente conduciría a un daño tanto sobre el acceso a la información como a la difusión de las ideas que algunos autores resumen en un efecto negativo sobre la democracia[2].

Sin embargo, la aplicación mecánica del mencionado enfoque conduce a una predicción incorrecta puesto que en el caso de  la prensa escrita no existen, aparentemente, barreras a la entrada endógenas; esto es, aquellas generadas por la conducta del jugador dominante (en nuestro caso, el grupo el Comercio) y tampoco existen barreras exógenas como, por ejemplo, son las barreras legales, aspectos que morigeran el efecto que un alto grado de concentración pudiera conllevar.

Para analizar los efectos que una fusión pudiera tener sobre el bienestar social se requiere definir el mercado relevante, y, en este caso, la prensa escrita rivaliza con varios mercados, entre ellos la  radio, la tv y el más reciente como el internet. Este hecho relativiza severamente el grado de concentración en la prensa escrita.

Si se considera que el Grupo El Comercio ostenta  posición de dominio, en nuestra actual legislación existen ya regulaciones que permiten sancionar las posibles conductas anticompetitivas, como es el caso del abuso de posición de dominio a través de conductas de carácter exclusorias; también la negativa a comprar o vender bienes y servicios, o por ejemplo aplicar políticas comerciales diferenciadas injustificadas, etc. Asimismo, las practicas colusorias de tipo horizontal y vertical que se pudieran dar en el mercado de diarios y periódicos están prohibidos y son sujetas de investigación, ya sea de oficio o de parte.

Se pueden argüir varias razones por las cuales el control de estructuras (particularmente en el caso de los periódicos) es ineficiente. Una primera es que como había indicado anteriormente, no existen barreras de acceso aparentes, y si las hubiera existe el mecanismo de la ley de competencia.

Segundo, el mercado relevante sería bastante más amplio que el de prensa escrita, motivo por el cual la concentración disminuye notablemente.

Tercero, el peso que la publicidad tiene en el mercado de prensa escrita es apenas del 11%, de hecho este porcentaje está disminuyendo puesto que en el 2006 dicho porcentaje alcanzaba el 13%. El gran jugador es la televisión, y aparentemente la radio, ambos dan cuenta del 88% del gasto en publicidad. Este último hecho, indica que manipular el gasto de publicidad (tan importante en este negocio) para afectar la sobrevivencia de los competidores es bastante limitado.

¿Concentración de medios?Cuarto, el potencial efecto de dirigir la opinión pública en períodos electorales en vista la experiencia peruana, resulta más que dudoso; y allí creemos que existe una sobredimensión del rol que los medios de comunicación pudieran tener-en una economía, con las características del Perú- sobre la formación de opinión.

Si bien el nivel de lectoría es relativamente alto en América Latina, dicha “lectura” está básicamente asociada a la de tabloides o diarios de 50 céntimos. La misma que no está aparentemente asociada con aquellos diarios que forman opinión. El negocio en la prensa escrita está asociado a servir de mecanismo de empaquetamiento de bienes susceptibles a la competencia de la piratería vía el gasto en publicidad. Asimismo, si analizamos la experiencia electoral peruana encontraremos que la influencia política de los principales medios resulto inútil ya sea en su campaña de desinformación y/o arrastre electoral.

Quinto, el sesgo que un medio de comunicación pudiera tener, ya sea respecto a sus candidatos favoritos o sobre una determinada posición política, tiene el efecto, en un caso, de aumentar la exposición de los candidatos. Aquello, en un contexto de voto compulsivo,  pudiera ser importante. En el caso de campañas sobre determinadas políticas, no existe NINGÚN estudio (serio) que demuestre la causalidad entre la campaña de los medios y la adopción de una determinada política. Ahí creo que existe un campo muy interesante a explorar.

Si existiera entonces una preocupación por el efecto que la concentración en el mercado de diarios pudiera causar en la opinión pública, ésta se debería concentrar en una reforma que aumente el nivel de competencia en los mercados políticos. Una de esas reformas está ligada en ELIMINAR EL VOTO OBLIGATORIO.

La única medida de control de estructuras que estaría justificada es el caso de la vinculación entre mercados, por ejemplo, diarios y TV (radio) puesto que el espectro radioeléctrico es un recurso ESCASO. En el caso de la prensa escrita el control de estructuras  no parece necesario.

Enfrentamos un problema de implementación crónico que debemos resolver antes de embarcarnos en más regulaciones. Contamos con una legislación muy parecida a la de los países desarrollados pero los resultados que obtenemos están bastante lejos de lo esperado. Fortalecer el débil Estado que tenemos no pasa por más regulaciones que parece reclamar este “lío de blancos” entre el Comercio y la República.

[1] Ver artículo de Ricardo Uceda “la jugada del decano” en la revista Poder de Octubre, 2013

[2] Al respecto ver http://www.americasquarterly.org/content/breaking-up-is-hard-to-do-media-concentration

(*) José Tavera es PhD en Economía. Profesor Principal Departamento de Economía PUCP.

Si desea ver la postura contraria, puede ingresar al siguiente enlace.

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