Martes, 12 Diciembre 2017

La economía del comportamiento es una de las disciplinas más jóvenes de esta ciencia. En ésta se combinan elementos de la economía y de la psicología, y lo que realiza, a grandes rasgos es poner en tela de juicio nuestros supuestos de racionalidad y por ende cuestionar nuestro homo economicus. En el presente artículo se presenta una introducción a esta disciplina enfocándose en el concepto de “aversión a las pérdidas”.

Quisiera comenzar este artículo con un ejercicio sencillo y didáctico a fin de llamar la atención del lector. Pido por favor pensar en la situación, responder con sinceridad y acordarse de sus respuestas. Pido también disculpas a aquellos lectores que no juegan Pokémon Go, más adelante en el texto se presentan otros experimentos.

Ejemplo 1:

Imagina estas dos situaciones en tu Pokémon Go:

                                    A. Atrapas un Mew con un 100% de seguridad, es decir, con la primera Master Ball que le lances y                                       sin efecto curva.

                                    B. 25% de probabilidad de que atrapes un Mewtwo y 75% de que todos los pokemones se                                               escapen y no atrapes ni un Ratata

Pregunta: ¿Qué situación prefieres? ¿A o B?

 

Ahora, imagina que eres el mejor maestro Pokémon así que ya tienes un Mew y un Mewtwo registrados en tu Pokedex. Además, imagina que hay algún mecanismo que puede poner en peligro a tus pokémones, es decir, un tipo de virus que te los quita y los pierdes para siempre. Por favor, elige una de estas dos alternativas:

                                   A. El virus te quita a tu Mew con un 100% de seguridad y sin posibilidad de devolución.

                                   B. 75% de probabilidad de que el virus te quite a tu Mewtwo y 25% de probabilidad de que el                                          virus te deje en paz y no pierdas absolutamente ningún pokémon. 

Pregunta: ¿Qué situación prefieres? ¿A o B?

 

Economía del comportamiento: Introducción y un poco de historia.

La economía del comportamiento o economía conductual es una de las disciplinas más jóvenes de esta ciencia. En ésta se combinan elementos procedentes tanto de la economía como de la psicología, a grandes rasgos, lo que se busca es aplicar técnicas y experimentos psicológicos para estudiar el comportamiento económico.

De hecho, durante el período clásico, es decir, la época donde nace la economía como ciencia, ésta presentó una estrecha relación con la psicología: Adam Smith y Jeremy Bentham son claros ejemplos. El primero, escribió “La Teoría de los sentimientos morales” (1759), un importante texto que describe los principios psicológicos de la conducta individual, y por su parte, Jeremy Bentham escribió extensamente sobre los fundamentos psicológicos de la utilidad[1].

Sin embargo, los economistas comenzaron a distanciarse de la psicología durante el desarrollo de la economía neoclásica, donde se insertó el concepto del homo economicus, un individuo estandarizadocon una psicología fundamentalmente racional. Así, en este período se buscó explicar la conducta económica mediante supuestos racionales sobre la naturaleza de los agentes económicos[2].

Tiempo después, explicaciones y teorías psicológicas continuaron apareciendo en el análisis económico (e.g. la utilidad esperada, modelos de utilidad descontada, decisiones bajo incertidumbre, consumo intertemporal, etc.), pero no es sino hasta fines del siglo XX que la psicología vuelve a ganar terreno en la ciencia económica gracias a las investigaciones de Daniel Kahneman[3] y Amos Tversky. Estos dos autores publican en 1979 "Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk” donde utilizaron técnicas cognitivo-psicológicas para explicar una serie de divergencias en la toma de decisiones económicas de la teoría neoclásica. De hecho, gracias a esta publicación y el desarrollo de la teoría prospectiva, actualmente Kahneman y Tversky son considerados como los pioneros de esta nueva disciplina.

 

La teoría prospectiva

La teoría prospectiva (o teoría de las perspectivas) es la base de la economía del comportamiento. Ésta modifica las teorías de la utilidad esperada y del valor esperado, y permite describir, partiendo de evidencia empírica, la toma de decisiones de las personas (evaluación de pérdidas y ganancias) en situaciones donde prima el riesgo. La teoría prospectiva introduce la importancia del punto de referencia en la toma de decisiones. Veamos un ejemplo sencillo.

Ejemplo 2:

Supongamos que te gusta ir al teatro, hay una obra buena y ya tienes tu entrada comprada. La entrada costó 30 soles y si en caso te arrepientes, puedes retornar la entrada y tienes derecho al reembolso de tu dinero. En base a esta situación se presentan dos escenarios:

Escenario 1: De camino al teatro pierdes 30 soles y te das cuenta de tu pérdida justo en la puerta del teatro.

Pregunta: ¿Entras a ver la obra o retornas la entrada?

 

Escenario 2: Cuando llegas a la puerta del teatro te percatas que dejaste olvidada tu entrada en tu casa, que por cierto, queda muy lejos como para volver.

Pregunta: ¿Compras una nueva entrada y entras a ver la obra? (¿sí o no?)

 

Muy probablemente las respuestas para los dos escenarios hayan sido contrarias, o si fueron las mismas, al menos una más difícil de responder que la otra, a pesar de que en neto se trate de descontar la misma cantidad de dinero. ¿Por qué sucede esto? ¿Qué está detrás de nuestra racionalidad? Pues son justamente situaciones así las que intenta explicar la economía conductual.

 

Aversión a las pérdidas (Loss aversion)

La aversión a las pérdidas es un importante concepto asociado a la teoría prospectiva y se resume en la siguiente expresión “losses loom larger than gains” (Kahneman & Tversky, 1979). Según la teoría, una pérdida causa mayor impacto emocional en una persona que lo que causa una cantidad equivalente de ganancia, aun cuando el resultado económico final sea el mismo. Veámoslo en un ejemplo:

Ejemplo 3: Imagina las siguientes situaciones:

Situación 1: Gracias a tu gran desempeño, recibes una bonificación en el trabajo de S/. 500.

Situación 2: Gracias a tu gran desempeño, anuncian en tu trabajo que te darán una bonificación de S/. 1000. Sin embargo, al momento de recoger tu bonificación te dicen que hubo un error y el verdadero monto de la bonificación es de S/. 500.

 

La utilidad de S/. 500 es la misma en ambas opciones. Sin embargo, si se nos diera a escoger, la mayoría de las personas nos inclinaremos hacia la primera situación. Esto sucede ya que una sola ganancia se observa como más favorable que tener inicialmente más dinero y luego sufrir una pérdida.

Además, el concepto de aversión a las pérdidas está estrechamente relacionado con la aversión al riesgo. En este sentido, en un contexto de ganancias, una situación libre de riesgo será preferida a una situación riesgosa de igual valor esperado. Por otro lado, en un contexto de pérdidas una situación riesgosa es preferida a una situación libre de riesgo. Todos estos conceptos se entienden mejor con ejemplos así que veamos un ejemplo más:

Ejemplo 3: Imagina que te encuentras con el siguiente par de situaciones. Primero, examina cada situación y luego indica las opciones que prefieres.

Situación 1: Escoger entre:

                                   A. Una ganancia segura de $250

                                   B. 25% de probabilidad de ganar $1000 y 75% de probabilidad de no ganar nada.

Pregunta: ¿Qué opción prefieres? ¿A o B?

 

Situación 2: Escoger entre:

                                   A. Una pérdida segura de $750

                                   B. 75% de probabilidad de perder $1000, y 25% de probabilidad de no perder nada.

Pregunta: ¿Qué opción prefieres? ¿A o B?

 

Este experimento fue realizado por Kahneman y Tversky (1985) y obtuvieron como resultados que en la situación 1, la mayoría (84%) eligió la opción A; y en la situación 2, la mayoría (87%) se inclinó por la opción B. La explicación a estas respuestas es que las personas, en su mayoría, somos más amantes al riesgo cuando estamos en situaciones de pérdidas; mientras que cuando hablamos de ganancias, preferimos ser adversas al riesgo (nos vamos a lo seguro). Esto ocurre debido a que el valor que le atribuimos a las pérdidas es mayor al valor que le atribuimos a las ganancias, asumiendo una misma cantidad.

En el primer ejercicio que hicimos (el de los pokemones), aunque fue un experimento mío, quizá muy volado, se esperaría que la mayoría de los lectores hayan respondido A en la primera situación (se hayan ido a lo seguro en un contexto de ganancias) y B en la segunda (arriesgaron en  un contexto de pérdidas). Claro que esto depende mucho de las preferencias por pokemones de cada lector.

¿Por qué ocurre esto? Pues la explicación está en la función valor hipotética propuesta por la teoría prospectiva. Según la teoría, el valor que un individuo atribuye a las pérdidas es mayor que el valor atribuido a las ganancias. En el siguiente gráfico podemos observar que, dadas las diferencias en las curvaturas, una cantidad “x” de pérdida tiene más valor (le atribuimos más valor) que una misma cantidad de ganancia.

Gráfico 1: Función valor hipotética

 

Elaboración Propia

 

Reflexión final

La economía del comportamiento es una de las disciplinas más nuevas y que está recibiendo cada vez más atención. Haciendo una revisión rápida sobre el tema, me sorprendió mucho el alcance que puede tener, por ejemplo, en las políticas públicas. Aquí el ejemplo estrella es el de la política de donación de órganos: Establecer por default que el sujeto es donante y cuando renueve el DNI ofrecerle si quiere cambiar su condición a no donante genera muchos más donantes que hacerlo al revés. Esto se demostró empíricamente y los resultados fueron impresionantes, por ejemplo, en Illinois, Estados Unidos, la tasa de donación de órganos saltó del 38 al 60 por ciento[4]. ¿Existe explicación para este tipo de comportamientos? ¿Dónde está nuestra “racionalidad”? ¿Qué hay de nuestro homo economicus?

Como vemos, hay mucho más que explorar de esta disciplina en formación. Aquí he intentado hacer una introducción a uno de los conceptos más interesantes: “loss aversion”, pero hay mucho más que conocer acerca de la economía conductual. Hay más conceptos interesantes que explorar, dejo éstos para posteriores artículos.

 


[1] Enciclopedia financiera. http://www.enciclopediafinanciera.com/teoriaeconomica/economiadelcomportamiento/
historia.htm. Consulta: 28 de Setiembre de 2016

[2] Ídem

[3] Un dato muy interesante es que Daniel Kahneman, fue el primer y único psicólogo en ganar, en el año 2002, el premio Nobel de Economía.

 

Bibliografía:

Kahneman, D., & Tversky, A. (1979). Prospect theory: An analysis of decision under risk. Econometrica, 47, 263-291.

Smith, A. (1759). The theory of moral sentiments. New York: Garland, 1971.

Tversky, A., & Kahneman, D. (1985). The framing of decisions and the psychology of choice. In Environmental Impact Assessment, Technology Assessment, and Risk Analysis (pp. 107-129). Springer Berlin Heidelberg.

 

Links de interés:

https://www.behavioraleconomics.com

http://www.ecomportamiento.org/

(*) Licenciada en Economía -  Pontificia Universidad Católica del Perú (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)



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